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jueves, 28 de julio de 2016

Por T.L. Alejandro montes


Como se ha mencionado en el blog, la melanina es el pigmento que proporciona el color a la piel, la producción de este pigmento se puede ver afectada por la exposición al sol, cambios hormonales (como en el embarazo), genética y edad. Una producción excesiva puede dar lugar a una hiperpigmentación, provocando algunas alteraciones en la piel.
El melasma o cloasma, se caracteriza por la presencia de manchas de un color más oscuro que la piel sana. Se manifiesta en las zonas más expuestas al sol, sobretodo en el rostro. Se presenta más en mujeres jóvenes (90% de la población afectada)1,3.

La causa principal del melasma es el aumento hormonal de estrógenos y progesterona, debido a ello 50-70% de las mujeres embarazadas tienen melasma o “mascara del embarazo”2; también es frecuente con hormonoterapia o que usan pastillas anticonceptivas regularmente.

La exposición prolongada al sol aumenta el riesgo de tener melasma, ya que provoca una hiperpigmentación en ciertos puntos, teniendo una presentación más común en climas tropicales3.

Normalmente, el tratamiento es el uso de cremas blanqueadoras y evitar estrictamente la exposición solar. En casos más resistentes se utilizan tratamientos con láser o exfoliaciones químicas.

El uso diario de protectores solares ayuda a prevenir el melasma, así como otras complicaciones en la piel.

En Insight OKMR, contamos con equipos especializados para la medición de algunos parámetros de la piel, como el color de la piel (melanina, eritema). Con lo que se podría hacer una evaluación en la disminución del melasma, midiendo la cantidad de melanina encontrada en el rostro de una persona con algún tratamiento o producto.

1.       V.M. Leis Dosil, D.M. Arranz Sánchez y R.M. Díaz Díaz. Unidad de Dermatología. Hospital Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes. Madrid. (abril 2010). Discromías con hiperpigmentación. Jano.es, Vol. 1, pp. 47-52.
2.       MedlinePlus. (11/Dic/2014). Melasma. May/2016, de Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. Sitio web: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000836.htm

3.       Moin A, Jabery Z, Fallah N. Prevalence and awareness of melasma during pregnancy. Int J Dermatol. 2006; 45:285-8.

miércoles, 27 de julio de 2016

Por: Por: TLC. Diana Verdugo Villegas.

En los últimos años se le ha dado gran importancia a la protección contra la radiación ultravioleta (UV) por ser la causa principal del cáncer de piel. Pero muchas personas desconocen los peligros que estos rayos provocan en los ojos.

El Dr. Michael Kutryb, oftalmólogo de Florida, y corresponsal clínico de la Academia Americana de Oftalmología, afirmó: “La radiación UV, ya sea que provenga de la luz solar natural o de rayos artificiales en espacios cerrados, puede dañar los tejidos de la superficie del ojo, como así también la córnea y el lente”. 1

Los rayos solares incrementan el riesgo a desarrollar cataratas y tumores en el ojo. Para reducir este riesgo, debemos protegerlos con uso de lentes de sol, pero estos deben cumplir con ciertas especificaciones. La realidad es que, al comprar lentes de sol damos más atención al precio y la moda, que a las especificaciones de protección.

Los lentes de sol actúan de dos formas, por reflexión (las radiaciones son reflejadas como en un espejo por las capas metálicas sobre la superficie del cristal), y por absorción (las radiaciones son absorbidas o bloqueadas al atravesar el material del lente).

Usar unos lentes de sol de mala calidad es peor que no utilizar nada. Ya que existen lentes sin protección solar que al ser oscuros solo se limitan a reducir la intensidad luminosa, por lo que la pupila se dilata para regular la entrada de luz, exponiendo al ojo a las nocivas radiaciones invisibles que este tipo de lentes no bloquean. Para que unos lentes de sol ofrezcan protección a los ojos deben:

1) Bloquear la luz UV de un 99 a un 100 por ciento. Algunas etiquetas dicen "absorción de UV hasta 400nm”. Esto es lo mismo que una absorción del 100% de luz UV.

2) Que tengan filtros de protección efectivos para la actividad que realice, como manejar, ir a la playa, esquiar en nieve, etc. Los filtros en los lentes se clasifican en una escala de 0 a 4:


  • Categoría 0 es un filtro que absorben de 0 a 20% de luz visible y se utiliza en interiores o cuando el cielo está totalmente cubierto de nubosidad, son lentes incoloros o con un color muy suave.
  • Categoría 1 absorben de 20 a 56% de la luz visible, son ligeramente coloreadas y se utiliza para luminosidad solar ligera.
  • Categoría 2, absorben 57 a 81% de luz visible, son medianamente coloreados y se utilizan para luminosidad solar media.
  • Categoría 3, absorben de 82 a 91% de luz visible, la mayoría de los lentes de sol que se venden en la óptica son de esta categoría ya que su coloración es adecuada para la mayoría de las circunstancias.
  • Categoría 4, absorben del 92 a 97% de luz visible, son lentes muy oscuros indicados para circunstancias de luminosidad muy intensa como alta montaña (nieve) o el desierto, no son apropiadas para conducir.


3) Mientras más grandes mejor, los lentes con un diseño envolvente protegen los ojos desde todos los ángulos, pues limitan el paso de luz UV por las esquinas del marco.

4) Todos los lentes de sol deben cumplir con las normas de impacto y seguridad establecidas por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA). Los materiales de las lentes pueden ser orgánicos (de plástico) y minerales (vidrio). El material orgánico es el más utilizado por su resistencia, cualidad absorbente de luz ultravioleta y ligereza, pero se rayan con facilidad. El material mineral es más estable pues no se deforma con el calor, son más duras y poseen mayor uniformidad al coloreado.

5) El polarizado tiene la función de proteger los ojos de los reflejos de luz que rebotan sobre superficies como el agua, nieve, pavimento, automóviles, etc.

6) El color de los lentes incide en la percepción del entorno:

  • Marrón, filtran las radiaciones de luz azul, aumenta el contraste y profundidad y son recomendadas para personas con miopía y cataratas.
  • Gris, no modifica la percepción de los colores, pero si son muy oscuros reducen el contraste, recomendada para personas que trabajan en ambientes con iluminación irregular como, los conductores.
  • Verde, recomendado para actividades al aire libre con mucha luz y personas con hipermetropía.
  • Amarillo, mejora el contraste en días nublados y potencia la visión en tres dimensiones, recomendado para patologías de retina y baja visión.


El polarizado, así como el color y grado de oscuridad, no está relacionado con la absorción de rayos UV. Para ello existe un aparato que mide la protección ante Rayos UV que proveen los lentes; en Insight- OK ® preocupados por el consumidor, realizamos estudios de medición especializados para evaluar productos, entre ellos los lentes solares; todo con validez científica y ante los más grandes estándares de calidad. Sigue visitando nuestro Blog y entérate de este y otros temas interesantes para tu empresa y/o como consumidor.


BIBLIOGRAFÍA:

1) Academia Americana de Oftalmología. Consejos y Prevención. Sus ojos y el sol. Diciembre 2011, disponible en:

http://www.aao.org/salud-ocular/consejos/sus- ojos-y- el-sol

2) Esteva E. El papel de las lentes en la fotoprotección ocular. Offarm vol. 22 núm. 7, julio-agosto 2003.

lunes, 18 de julio de 2016

Por: IBT. Julián Ensaldo

En anteriores artículos se ha hablado de los Rayos Ultra Violeta, RUV, sus efectos sobre las distintas capas de la piel y también de los distintos tipos de Factores de Protección Solar (FPS) y la acción provista contra los efectos de los RUV.

Para escoger un adecuado FPS es de vital importancia conocer los diferentes fototipos de piel; para ello existe la clasificación Fitzpatrick, la cual categoriza a los individuos según su color de piel en 6 fototipos, considera  la tendencia a la reacción de la quemadura solar, capacidad de broncearse y estima el riesgo a desarrollar alteraciones agudas y crónicas relacionadas con la exposición a la RUV.


En la Tabla 3 se encuentra la clasificación de Fitzpatrick[1], que contiene los fototipos de piel y las variables a considerar en cada uno. Con base a esta se puede tomar la mejor decisión para elegir un fotoprotector con el FPS adecuado para cada persona, considerando el tipo de piel.


Si el tipo de piel es Blanca Marfil (Tipo I), se utilizará un fotoprotector con FPS mayor (de 50 en adelante). En piel Morena Oscura (Tipo VI), se recomienda un fotoprotector con el FPS medio (de 10).

[1] Pathak MA, Nghiem P, Fitzpatrick TB. 2001. Efectos agudos y crónicos de la exposición al sol. En: Freedberg IM, Eisen AZ, editores. Dermatología en medicina general. 5.a ed. Buenos Aires: Panamericana.